El Método Canvas para validar una idea de negocio paso a paso

El Método Canvas para validar una idea de negocio paso a paso

¿Estás pensando en lanzar un negocio? Antes de hacer esto deberías plantearte una serie de cosas, como a quién está dirigido el negocio, cuáles son tus socios, etc. A esto se le llama plan de negocio y más concretamente el Modelo Canvas es el que voy a explicarte en este artículo. ¿Quieres aprender a realizarlo paso por paso? ¡Vamos allá!

 

¿QUÉ ES EL MODELO CANVAS?

El modelo Canvas es una herramienta que te va a permitir analizar tu modelo de negocio visualizando de manera global y simplificada 4 grandes áreas: oferta, cliente, infraestructura y viabilidad económica, dividiéndose en 9  diferentes secciones.

LOS BENEFICIOS QUE TE APORTA USAR EL MODELO CANVAS SON:

– Es posible ir modificando el lienzo según vas avanzando y rellenando las distintas áreas a tu gusto. Probar todo tipo de posibilidades para testar es una buena manera de experimentar con tu plan de negocio.

– Es muy simple de rellenar e intuitivo, simplemente imprime una plantilla de gran tamaño y trabaja de la forma que más cómoda te resulte.

– Aporta una visión global de los aspectos más importantes del modelo de negocio, esto es de gran utilidad debido a que de un simple vistazo puedes hacerte una idea de todo lo que conlleva el proyecto.

– Trabajar en equipo es algo muy importante para llevar a cabo un proyecto, y el modelo Canvas es perfecto para dar ideas, aportaciones y colaborar de la forma más interactiva posible. 

 

COMO USAR EL LIENZO DEL MODELO CANVAS

Como ya he comentado, es importante que tengas el lienzo impreso para que tú y tu equipo podáis rellenarlo a vuestro gusto. Eso sí, no vayas a pensar que puede hacerse de cualquier manera, el uso de modelo Canvas requiere que cada área se complete en un orden específico. Este orden no está establecido por arte de magia, sino que se comienza por los módulos situados a la derecha. Estos módulos hacen referencia a la parte externa de la empresa, y ayudan a conocer primero en qué entorno va a operar tu proyecto, es decir, cuáles son tus clientes, qué valor puedes aportarles, cómo puedes llegar hasta ellos, qué relación quieres mantener y de qué manera pueden pagarte. 

1.IDENTIFICA TU SEGMENTO DE CLIENTES

Es importante saber a quién te vas a dirigir antes de seguir planeando cualquier cosa en referencia al plan de negocio. Una buena forma de identificar a tu nicho de mercado es preguntándote, ¿a quién creas valor? Y una vez sepas a quién está dirigido tu negocio, un análisis general de las características de tu cliente, te facilitará enormemente la tarea.

 

Estas características pueden ser:

Demográficas: Se refiere a la edad, ingresos, localidad, estado civil de los clientes, etc.

Psicográficas: El estilo de vida, personalidad, las actitudes de los clientes, etc

Comportamiento: Hobbies, aficiones, etc.

 

Una vez identificadas estas características es importante distinguir entre dos tipos distintos de clientes:

Directos: Los clientes directos son conocidos comúnmente como el consumidor final, es decir, los que realmente van a usar tu producto o consumir tu servicio.

Indirectos: Los clientes indirectos, sin embargo, son empresas que realizan la labor de transformar o distribuir tu producto. Son una parte fundamental de la empresa este tipo de clientes y es importante tenerlos en cuenta.

2.OFRECE UNA PROPUESTA DE VALOR

Una vez sepas a quién te diriges, es importante que formules tu propuesta de valor, es decir, que es lo que puedes ofrecer a los clientes que el resto no. Una buena propuesta de valor debe materializar la estrategia de la empresa, dar soluciones a los problemas de los consumidores, comunicar aquello que la empresa hace mejor y satisfacer necesidades. 

Los factores que podemos tener en cuenta para determinar esta propuesta de valor son:

Precio: Un precio menor para los clientes más sensibles al precio.

Calidad: Que el producto esté hecho con buenos materiales o servicios impartidos por profesionales contrastados.

Diseño: Algún rasgo distintivo que lo diferencie de los demás.

Marca: Un producto asociado a un status, grupo social, etc.

Novedad: Crear un nuevo mercado para alcanzar clientes que no tenían esas necesidades cubiertas.

3.ELIGE TU CANAL DE DISTRIBUCIÓN Y COMUNICACIÓN

Ahora llega el momento de elegir cómo vas a hacer que llegue la propuesta de valor que ofreces al segmento de clientes que has identificado previamente. La forma de hacerlo es a través de un canal, es decir, un medio que enlace el proyecto con tus clientes.

Podemos distinguir entre dos tipos de canales:

Canal directo: En este canal es la empresa quien utiliza sus propios medios para dar conocer al proyecto o al producto. Algunos ejemplos son la página web de la empresa o el personal de ventas.

Canal indirecto: En el canal indirecto ofrecemos nuestro producto a través de intermediarios. Las ventajas de este canal es que es más barato y tiene posibilidades de llegar a más gente. Sin embargo, tendrás menos control sobre el proyecto y tus beneficios serán menos menores.

4.ESTABLECE RELACIONES CON LOS CLIENTES

Una vez tengas contacto con los clientes, el verdadero reto reside en retenerlos e incrementarlos. La forma de conseguir esto es establecer relaciones con los clientes. A corto plazo, cualquier tipo de relación va a ser beneficioso para el proyecto, pero lo que de verdad se busca son relaciones a largo plazo en el que el consumidor repita su compra. Da un trato personalizado a los clientes, que sientan que están en contacto con una persona y no con una máquina.

5.DECIDE TU FLUJO DE INGRESOS

Este es el resultado de todo lo visto anteriormente, aquí debes preguntarte cuánto estarán dispuestos a pagar tu segmento de clientes por tu proyecto y de qué forma vas a ingresar ese dinero. 

Para fijar el precio debes:

– Decidir si van a ser precios fijos (no cambian) o precios dinámicos (varían según el mercado.

– Tener en cuenta las características del producto.

– Observar los precios de la competencia.

Negociar con los clientes en algunos casos.

Valorar tu segmento de mercado.

 

Una vez fijado el precio se puede distinguir entre varios tipos de fuentes de ingresos: puntuales y recurrentes. Según estos tipos de ingresos, las fuentes pueden ser las siguientes:

  • Venta de activos
  • Cuota por alquiler
  • Cuota por uso
  • Concesión de licencias
  • Cuota por publicidad
  • Cuota por suscripción
  • Comisión de corretaje

Una vez hecho el primer bloque, destinado a conocer el entorno de la empresa, es turno de clasificar el segundo bloque en el que hay que los aspectos a tratar son internos de la empresa.

6.CUALES SON TUS RECURSOS CLAVE

Para que tu empresa funcione correctamente y pueda desempeñar su actividad principal necesitas disponer de recursos tanto físicos (activos materiales o inmateriales) como intelectuales (patentes). Hacerte las siguientes preguntas es de gran utilidad. ¿Necesito trabajadores cualificados? ¿Debo alquilar maquinaria especializada?

7.IDENTIFICA TUS ACTIVIDADES CLAVE

Debes tener claro este punto, ya que las principales actividades a las que se dedicará la empresa se deciden aquí. Es útil que te hagas preguntas como ¿ qué actividades debo desarrollar?

8.ENCUENTRA TUS ASOCIACIONES CLAVE

Investiga qué proveedores, alianzas estratégicas o socios de cualquier tipo podrían ser beneficiosos para el desarrollo de tu empresa. Una correcta asociación puede ser la diferencia entre un éxito y un fracaso.

9.PLANTEA UNA BUENA ESTRUCTURA DE COSTES

Enfoca tus costes según las necesidades de tu empresa, para esto debes recoger lo que se pretende gastar en los anteriores 8 puntos y hacerte dos preguntas. ¿Me enfoco en reducir el costo del producto? o ¿me centro en crear valor para el consumidor?

Gracias a este contrastado método serás capaz de validar tu idea de negocio antes de invertir nada y con total garantías. ¡Mucha suerte!

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